Para aquellos países de América Latina que buscan estar mejor preparados en cuanto a la oncología de precisión, existen opciones para llevar a cabo esta planificación sin necesidad de muchos recursos nuevos. Por ello, se recomienda la participación plena de todas las partes interesadas y la apertura a un modelo de gobernanza “ágil”, sea cual sea el mecanismo específico elegido.
Una o más opciones a continuación podrían enviar un mensaje contundente a todas las partes interesadas de cualquier país de que la oncología de precisión es importante para el futuro de la atención oncológica en los sistemas de salud del sector público y que la planificación para ello debe ser una prioridad:
- Nombrar un grupo de trabajo conformado por múltiples partes interesadas para debatir el entorno actual de la oncología de precisión e identificar las necesidades a corto, mediano y largo plazo del país en cuanto a su adopción;
- Proponer y aprobar una legislación que disponga que el gobierno evalúe cómo adoptar formas más avanzadas de atención oncológica, incluyendo una mayor incorporación de las innovaciones de la oncología de precisión;
- Encargar, con financiamiento externo, un estudio académico a gran escala o un conjunto de estudios para analizar cómo el país puede prepararse mejor para la era de la oncología de precisión;
- Diseñar un acuerdo entre las principales autoridades gubernamentales en materia de salud y financiamiento (Ministerio de Salud, Presidencia de la República, Ministerio de Finanzas y Planificación, organismos de Ciencia e Investigación) para dirigir más atención a la oncología de precisión y su adopción. Hacer que este documento se “firme” en el marco de un evento de gran relevancia; y/o
- Elaborar y publicar una declaración de consenso nacional con mensajes clave sobre la importancia de la oncología de precisión para una mejor atención oncológica e invitar a las organizaciones y personas interesadas a que se sumen a este esfuerzo apoyando con sus firmas y conocimientos.
Por supuesto, estos son solo algunos ejemplos y mecanismos puntuales que deben adecuarse a las necesidades locales y a las realidades actuales en términos de factibilidad y eficiencia. Como es lógico, es necesario un equilibrio entre el análisis de la situación y la recomendación de medidas concretas para futuras acciones. Otros dos factores fundamentales para lograr el éxito son la participación de un amplio abanico de grupos de interés y una gobernanza “ágil” en los que las partes interesadas públicas y privadas colaboren para ayudar a las instituciones tradicionales a seguir el ritmo de los cambios tecnológicos para el bien de la sociedad. (Ref.: informe de la Institución Brookings).
En cuanto a la participación de las partes interesadas, la planificación de la oncología de precisión en los sistemas de salud del sector público debería contar con la participación de representantes de varios organismos gubernamentales, diferentes tipos de médicos y profesionales de la medicina, asociaciones de defensa de los pacientes, grupos de expertos o fundaciones relacionadas con la salud y otros líderes de opinión clave, cuyas voces tienen peso en las políticas de salud. Un modelo de gobernanza ágil implica un espacio cuasi-experimental en el que los que quieren ver la innovación y aquellos que la regulan trabajen juntos para prever un futuro en el que los beneficios de una nueva tecnología para el público estén equilibrados con los posibles inconvenientes para protegerse de consecuencias no deseadas.




